Sonia guardó silencio.
Andrés pensó que la conversación había terminado.
Pero al momento siguiente, Sonia dijo inesperadamente: —Gracias.
—¿Gracias por qué?
¿Le agradecía en nombre de Leandro?
Aunque ese había sido el objetivo inicial de Andrés, escuchar esas dos palabras de la boca de Sonia le resultó muy doloroso.
Se dio la vuelta bruscamente y la miró: —¿Y eso es todo? ¿Así sin más?
Sonia no se resistió, solo lo miró fijamente con sus ojos húmedos.
La luz de la luna se había vuelto más brilla