Después de que ella dijera estas palabras, Leandro sonrió.
Sonia no entendía muy bien el significado de su sonrisa y frunció ligeramente el ceño.
Leandro dijo —Iba a decir que no fuiste tú quien me perjudicó, sino yo quien te perjudicó a ti. Después de todo, si no hubiera sido por aquellos secretos comprometedores, en aquel momento, jamás te habría dejado ir.
—Pero en este mundo nunca hay "si hubiera", y echarnos la culpa mutuamente... parece que no tiene ningún sentido.
Sus palabras hicieron so