—¿Ayudarlo? ¿Te refieres a complacer a Germán?
—Si es así o no, no lo sé, y tampoco me concierne.
—¿No considerabas a Ana como una hermana? ¿No te duele verla caer tan bajo?
Al escuchar esto, Andrés sonrió repentinamente.
Luego levantó la mirada hacia ella:
—Y yo que pensaba que era el único sintiendo celos innecesarios, parece que hay alguien más.
—¿De quién hablas?
Sonia respondió con naturalidad, como si lo que acababan de discutir no tuviera nada que ver con ella.
Pero Andrés no siguió brome