Su nuez de Adán se movió involuntariamente y cuando estaba a punto de decir algo más, alguien agarró la mano de Sonia.
Luego, le puso su chaqueta sobre los hombros.
—Tú... —el hombre intentó decir algo, pero el recién llegado ni siquiera lo miró, simplemente jaló a Sonia para llevársela.
—Oye, ¿quién te crees que eres? —el hombre, obviamente molesto, los alcanzó en unos pasos—. ¿No entiendes el concepto de "el que llega primero"?
Andrés, con su chaqueta sobre Sonia, solo llevaba una camisa.
Su i