—Sonia.
Apenas salió del baño, Camilo la llamó.
Tenía el ceño fruncido, evidentemente insatisfecho con el comportamiento de Sonia.
—Sabes lo importante que es este proyecto para nuestra empresa, ¿verdad?
Sonia solo asintió levemente.
—¿Y aun así te atreves a ser tan fría con Andrés? —Camilo entornó los ojos—. No me digas que no entiendes lo que está insinuando.
Un proyecto tan grande como Real Corona, todavía en su fase inicial, nadie podía imaginar la carga de trabajo que tenía Andrés.
Sin emba