Más aún ahora que estaba parada junto a él frente al elevador—una escena que ella deseaba que estuviera repleta de periodistas, mejor si hubiera transmisiones en vivo— pues esto solo reforzaría aún más su posición.
El elevador llegó rápidamente y Andrés entró primero. Él mantenía una actitud serena y fría, a diferencia de Yazareth, quien ya tenía las manos sudorosas por los nervios.
Al llegar a la habitación, ella preguntó titubeante:
—¿Puedo... ir a asearme primero?
—Mmm—fue la única respuesta