El acuerdo de divorcio, finalmente, volvió a ser guardado por Sonia. Al día siguiente, sin esperar a Andrés, ella misma condujo hasta los Fuentes.
Los Fuentes se ubicaban en el límite entre el centro urbano y las afueras de Puerto Cristal, un exclusivo barrio de mansiones donde cada metro cuadrado era oro puro. Apenas estacionó su auto, alguien la observó. Sin embargo, el sirviente no se acercó, sino que dio media vuelta y entró rápidamente en la casa.
Sonia no le dio importancia y bajó del vehí