Ben apretó los puños con fuerza y rechinó los dientes. No sabía cómo convencer a Avery de que renunciara a su plan.
"¡Elliot está vivo! ¡No es el viento ni la lluvia! Mientras no encuentre su cuerpo, ¡no digas nunca que está muerto! ¿Y si todavía está en un rincón, esperando que lo rescaten? ¿Te atreves a decir que no existe esa posibilidad?", dijo Avery con emoción. Sus ojos se enrojecieron.
Ben lloró ante esas preguntas. "¡Nunca pensé en abandonarlo! Avery, ¡te llevaré al lugar del accidente