El suave tintineo de la campanilla sobre la puerta de J-Fashion volvió a romper la apacible tranquilidad de la boutique.
Cassie, que estaba acomodando varias muestras de encaje de brocado junto a un maniquí, se giró de inmediato con la profesionalidad que ya había adquirido, preparada para recibir a una clienta de la alta sociedad.
—Bienvenida a J-Fashion. ¿En qué puedo ayu...?
Las palabras murieron en su garganta.
Sus ojos color avellana se abrieron de par en par al reconocer a la mujer que ac