—¡La echamos de aquí, Dev! ¡Y era exactamente lo que había que hacer! —lo interrumpió Joya con brusquedad. Su voz se elevó, impulsada por una ira que ya no podía contener. Dio un paso al frente y señaló hacia el pasillo—. ¡Esa mujer de mala vida vino solo para montar un escándalo con el uniforme repugnante de camarera de un club nocturno! ¡Tu madre y yo jamás permitiremos que una mujer como ella manche el buen nombre de nuestra familia en este hospital!
¡Bang!
Devatra golpeó con el puño, aún en