Cincuenta y ocho: Sana y salva.
David.
Me había enviado la dirección por texto y me sorprendía e inclusive llegué a pensar que se trataba de una trampa para conseguir dinero, pero de ser así ya lo habría pedido antes, ¿Que motivos llevarían a un criminal para querer ayudar? No tenía ni la mas remota idea pero estaba dispuesto a conseguir a Jules me costara lo que me costara y si tenía que hablar con mi madre y encararla, desde luego que lo haría.
Tenía llaves de la casa, pese a que me había mudado siempre olvidaba regresarlas