Capítulo diecisiete: Vestido azul.
Tenía que luchar con todas mis fuerzas para disimular mi sonrisa de emoción en aquel momento, estaba esperando ese momento indicado para usar aquel vestido azul cielo que tanto adoraba y mientras Vanna me ayudaba a arreglarme los nervios eran cada vez más evidentes, quizás por miedo a cometer algún error en esa salida o algo más sucediera ya que la desgracia siempre me perseguía.
— ¿Quieres dejar de moverte como cucaracha? No es fácil alizarte el cabello cuando no te quedas quieta, además neces