Mundo ficciónIniciar sesiónDespués del casi beso que Emanuel pretendió intentar darle a Elisa, las cosas en la casa se habían puesto extrañamente tensas; Emanuel había dejado de gritarle, más bien, había dejado de hablarle. La ignoraba como si fuera un mueble más de la casa y ella no había hecho el menor intento por entablar conversación.
Ya había pasado una semana desde el encuentro con los inversionistas y el ambiente se encontraba aparentemente en calma, pues nadie había dicho nada al respecto, tampoco es qu







