- Tú serás lo que yo diga que eres - Me dice el muy idiota- Entra, báñate y no cierres la mampara que quiero verte- Me está humillando el maldito infeliz-
Bien, ¿Quieres jugar?, juguemos entonces, me saco lentamente la tanga y prendo el agua que empieza a caer como lluvia, me meto de bajo del duchero y suelto un leve gemido exagerado por el placer de sentir el agua tibia corriendo por mi cuerpo después de tantos días, miro que sus ojos están dilatados de excitación- Tú te lo buscaste campeón- A