Gabriel
Estoy enojado, no sé si conmigo o con ella, debería estar asustada, ser sumisa después de como la golpee, pero no, ella no deja de retarme con la mirada. La estoy llevando a la cabaña que prepare para ella atada a mi caballo, la miro y sé que caerá en cualquier momento, pero se niega a suplicar que pare y eso logra enfurecerme más. Quiero que me suplique, que llore por lo que le hizo a mi hermano, pero no logro que se rinda.
- ¿Cansada cariño? -Me mira con odio-
- ¿Es lo que quieres no?