Tamara
Podría decir que jamás en la vida imagine un final tan perfecto. Hace dos años me encontraba en un hospital luchando por mi vida y la de mi bebe y hoy estoy sentada en una hermosa playa mirando a mi sexy marido jugando con mi dulce Agustina.
Marcus, aquel hombre peligroso que ahora se deja manipular por la pequeña de ojos verdes y cabellera oscura quien lo diría, mi hija logra todo lo que quiere de su padre solo con un puchero. Pero como le podría reclamar algo a mi hija cuando yo hago l