Mundo ficciónIniciar sesiónCierto día, el guacamayo Hipólito día estaba monitoreando. El ave miraba y miraba y escuchaba sin parar, de aquí para allá y de allá para acá, por culpa del mentado plan de “los ojos que todo lo ven“ propuesto por Etelmira para tener el control total de los chismes de la colonia. Hipólito era el encargado de vigilar la tercera parte de la misma, Adriana se encargaba de la segunda y Etelmira de la primera. De esta forma, el pe







