POV: Ricardo
—Quédate en tu habitación.
Floriana me miró desde el umbral de la cocina. Su rostro seguía siendo del color de la cera vieja. El color que había tenido desde que Kaz había articulado esas dos palabras en silencio desde el otro lado de la mesa y el mundo se había reorganizado tranquilamente en algo irreconocible.
—¿Por qué? —preguntó.
—Porque te lo estoy pidiendo.
—No estás pidiendo —resistió.
—Floriana.
Me miró durante un largo momento, esa mirada oscura y firme que había desarroll