POV: Emilio
La mesa quedó recogida al mediodía.
No por mandato de nadie. Simplemente ocurrió, de la manera en que ocurren las cosas que son correctas: las familias del asentamiento recogieron sus platos, Pilar dobló el mantel con la atención de quien entiende que los objetos ordinarios merecen cuidado, y el valle volvió a su ritmo habitual sin que nadie lo ordenara.
Me quedé de pie en el extremo oriental mientras los demás se dispersaban.
Valentina estaba a mi lado.
No hablamos durante un momen