88. Nuevo empleo
Laís
No debería estar pensando en su propuesta.
Pero lo estaba.
André hablaba como alguien que no suele pedir ayuda. Sin rodeos, sin adornos, directo al punto. Eso, por sí solo, ya decía mucho. Los hombres como él generalmente prefieren controlarlo todo solos. Compartir información, poder, responsabilidad… no era su estilo.
Aun así, allí estaba él.
«Entonces…», dijo, rompiendo el silencio. «Si aceptas, mándame tus documentos. Currículum, colegiación, todo. Se lo pasaré a mi asistente.»
Incliné