109. Foto
Cássio
El viento soplaba suave en la terraza, cálido y perezoso, pero por dentro yo sentía un frío que no podía explicar. El ático era lo suficientemente alto como para convertir el ruido de la ciudad en un murmullo distante, casi inofensivo. Abajo todo seguía normal: autos serpenteando, gente caminando apurada, la vida palpitando como si nada hubiera pasado. Como si una explosión no hubiera destrozado nuestras ventanas horas antes.
Aelyn corrió hasta la barandilla de vidrio y pegó el rostro, c