10. Acepto
Branca Oliveira
Claro.
¿Por qué esperaría otra cosa?
La respuesta llegó automática, pero se quedó atrapada solo dentro de mí. No la dije en voz alta. No quería que Aelyn la escuchara. No quería que ella percibiera que, en ese instante, yo acababa de perder el último pedazo de control sobre mi propia vida.
Cássio siguió hablando como si estuviera presentando un contrato verbal, no una sentencia.
«Estarás con Aelyn las veinticuatro horas del día.» El tono era firme, innegociable. «Ella no puede c