Se quedó de pie congelado sin responderme - ¿Es por eso por lo que estabas raro ayer? – lo cuestioné y no tuve respuesta -Te pedí que no lo contactaras, dime ¿por qué te llama? – le exigí levantando la voz y aventé su teléfono a la cama, siguió sin responder, sus ojos se pusieron cristalinos, pero ni una palabra salía de su boca -De acuerdo, me voy…- busqué mi ropa para vestirme, me sentía furiosa y traicionada, ya ni siquiera quería escuchar si tenía algo que decir, sólo quería irme, terminé d