- Beca, tienes unos minutos para un café – me preguntó Daniel al salir de su oficina – Si, en seguida- le respondí y me apresuré a alcanzarlo – Salgamos a buscar un lugar tranquilo para hablar – su tono serio me ponía nerviosa - ¿Y el café? – le dije bromeando, el café se había convertido en una especie de broma privada entre nosotros, lo entendió y me sonrió – Ahora que todo regresa a la normalidad es momento de retomar la plática que dejamos pendiente…- su voz delataba sus nervios – Al fin sa