Punto de vista Aldo
Finalmente rompió el silencio entre nosotros diciendo que debía irse, un hueco se formó en mi estómago, le dije que lo que decidiera estaba bien, en realidad me moría por suplicarle que no se fuera, me ofrecí para llevarla a casa y me rechazó, todo mi cuerpo cargado de tensión debatiéndome entre respetar su decisión y dejarla ir o pedirle que se quedara, por más que intenté no pude contenerme, quería la verdad, pues se lo dije, temía que si la dejaba marcharse iba a perderla