Esa noche soñé con ella, estaba en la cascada a punto de lanzarse al agua, yo la llamé a unos pasos de distancia, volteó a mirarme y me sonrió, dio el salto y cuando me acerqué a la orilla para asomarme la vi sumergirse, la llame gritando y luego entre al agua, me extendió la mano, no pude tomarla, algo la estaba arrastrando al fondo, siguió hundiéndose hasta desaparecer ¡Beca! Desperté sudando, se sintió tan real que todavía tenía frio por el agua helada.
- ¿Mala noche hermano? – me preguntó Luca al verme salir de mi cuarto arrastrando los pies -No te imaginas…- exhale -Necesito mantenerme ocupado, cubriré más turnos en el bar esta semana ¿estás de acuerdo? - le pregunté -Claro, más tiempo libre para mí…- me confirmó y me pareció extraño que no tuviera más que decir, esperaba una de sus charlas motivacionales que siempre me dejan más tranquilo, se fue a tomar una ducha sin ahondar en el tema.
Salí a correr para sacudirme la tensión, me encantaría poder llamarla y saber que está bien