Mundo ficciónIniciar sesiónEl Maybach negro se detuvo frente a la escalinata principal de la mansión con una suavidad que parecía irreal, pero para Valentina, el simple hecho de que el motor se apagara significó un regreso definitivo a la realidad de su confinamiento. El sol de Jumeirah golpeaba los muros de piedra caliza, convirtiendo los ventanales en espejos dorados que cegaban a cualquiera que intentara mirar hacia el interior. Aleksei bajó del vehículo







