A Nicholas le costó trabajo convencer a la directora. Ella tenía sus motivos para no permitir el concierto en el Instituto, uno de sus puntos fuertes eran los derechos de autor a pagar por tocar canciones que no eran de dominio público y ella no tenía ninguna intención en financiar nuestra causa; pero finalmente, al mostrarle el plan, la organización (y que no tendría que poner un centavo), accedió. El concierto sería en cuatro semanas.
Pedimos permiso especial para quedarnos después de clases