Sentí la mano de Kentin agarrándome del jean y jalándome de regreso al sofá, deteniendo mis besos de alegría hacia Louis. Yo lo miré. Estaba frunciendo el ceño con fuerzas y mirándome con ganas de matarme.
—De todas maneras… Helena está al tanto de que esto sólo es una entrevista y que si las cosas no salen bien deberemos de seguir buscando —explicó Louis. Estaba acomodando su ropa y arreglando su cabello, sus mejillas estaban rojas debido a mi repentina muestra de amor.
—Es peor que nada —le d