Estaba harto de escuchar a mi hermana llorar todo el tiempo, sabía que la había traicionado al haberme confiado su secreto, pero no podía ver cómo se destruía la vida de brazos cruzados y no hacer nada. Todo por culpa de ese maldito ballet.
Era la mejor bailarina de la clase, yo la había visto bailar un millón de veces y bailaba realmente bien, pero su maestra de danza no quería ponerla como primera bailarina por sus atributos femeninos. Había heredado el busto y el trasero de mi madre y una pr