El helicóptero dónde estaba sobrevoló uno de los objetivos que teníamos para ese día. Yo iba con todo mi equipo listo para combatir, era mi primer día de combate y estaba nervioso.
—Enciendan las cámaras —nos dijo nuestro comandante desde los auriculares que llevábamos pegados en las orejas. Tanteé con mi mano enguantada el botón de encendido de la cámara que llevaba pegada al casco y la encendí.
—Thyeo, listo —dijo Bucky a mi izquierda, uno de mis compañeros de unidad.
—Torrez, listo —dijo Pan