Al escuchar la pregunta de mi novio, su hermano dejó salir una carcajada.
—Te avisamos que íbamos a venir a visitarte, ¿lo recuerdas? —le dijo. Kentin se golpeó la frente con la mano.
—Dios… Lo olvidé completamente —reconoció—. Estoy con mucho estrés encima.
—¡Pasen, por favor! Pero van a tener que quitarse el calzado porque el parqué es muy sensible —dije haciéndome a un lado. Les alcancé un par de pantuflas a los tres hombres mientras ellos se quitaban su calzado y lo colocaban en el muebleci