Me despedí de Annie con un semblante serio y apenas cerré la puerta dejé fluir mi sonrisa, esta sería la sorpresa más hermosa que le iba a poder dar a mi prometida, y si todo salía bien, quedaría en deuda de por vida con Gaeil. Esperé a que llegue el ascensor y entré tranquilamente para poder bajar hasta el lobby. Mi hermano seguramente iba a estar esperándome en la salida de la ciudad para viajar al pueblo con él, nos esperaba una noche larga y un mañana aún más agotador.
Estaba convencido de