Esa misma noche Samantha se debatía en aceptar la invitación de Leonardo, no quiere alejar a Felipe, ahora que todo está cambiando.
Lorena la observa caminando de un lado a otro en su habitación, aunque no desea ir, está vestida con una hermosa falda tubo de cuero y una camisa de corpiño por dentro de ella, dejando ver sus redondos pechos con la abertura hasta el medio de ellos.
—¿No quieres ir, pero te vistes de putada?
—Yo…— se mira un momento—, es mi manera de vestir, no lo hago por su inv