55. Un juego infantil
Lucía
El enojo burbujea dentro de mí, una mezcla de humillación y frustración que me quema por dentro mientras camino por los pasillos de la mansión.
No sé qué me molesta más: si la manera en que esa mujer me miró como si fuera inferior, o el hecho de que Dante ni siquiera se molestó en presentarme. Simplemente me ignoró como si fuera invisible, como si no tuviera ningún tipo de lugar en su vida.
Apreté la bandeja con la torta que preparé para Nico, sintiendo la madera crujir bajo mis dedos. Re