Lucía
El miedo nunca se había sentido tan palpable para mi como en estos momentos.
La simple idea de que estos hombres vayan a llevarme, de que me alejen de mi pequeño, hace que se me retuerza el estómago y la uria me lleno por completo.
Nadie me va a separar de mi niño. No Esteban y como el demonios que tampoco estos hombres. Mucho menos después de todo lo que hemos tenido que soportar.
Con las lágrimas quemando mi garganta y el miedo y la adrenalina batallando en mi interior, me retuerzo con t