Dante
—¡Dante un arma!
La voz de Lucía se escucha en medio de la sala y es como si el mundo se hubiese paralizado por unos segundos antes de que el caos absoluto estalle a nuestro alrededor.
No pienso, solo reacciono, tal como lo he hecho siempre.
Su cuerpo choca contra el mío con fuerza, haciéndome perder momentáneamente el equilibrio mientras un disparo pasa a escasos centímetros de donde estaba.
Me ha salvado… el pensamiento me invade por un segundo, pero no tengo tiempo de darle vueltas. Est