Solo Sofía miraba a Genaro con una ligera sonrisa en el rostro.
Pero solo ella sabía lo profundamente herida que se sentía en ese momento.
En realidad, Genaro no necesitaba decir nada más.
Su vacilación ya había dejado muy claro su punto de vista: podía abandonarla.
Pero tristemente el matrimonio de Sofía y Genaro no se basaba en el amor.
Sofía era muy consciente de eso, por lo que podía perdonar la vacilación de Genaro, incluso si se sentía herida en ese momento.
En ese momento, Genaro sus