Debido a que había descubierto el poder del Destructor, Simón entendía con claridad que en el futuro seguramente obtendría más de esa energía oscura.
Dado que la energía del Destructor podía intercambiarse por una gran cantidad de Gracia Divina, Simón se dio cuenta rápidamente de que no había razón alguna para seguir en conflicto interno. Pensaba que, con el tiempo, podría conseguir más de esos elixires superiores, especialmente considerando que aquel viejo dragón tenía un sin fín de tesoros en