—¿Yo? ¿Decir algo? — preguntó algo curioso Simón.
Calista respondió: —Majestad, en el Reino de Chile, tenemos gran cantidad de creyentes. Este golpe de estado ha causado la muerte de muchos de nuestros fieles leales. Creo que debería salir y condenar los crímenes de la Iglesia de la Luz y de Calisto, y así consolar a todos nuestros seguidores.
Simón reflexionó un poco y luego aceptó lentamente.
En ese momento, Belisario dijo: —Majestad, ya he decidido declarar a la Iglesia del Dragón de Fuego co