En ese momento, todos estaban sumidos por completo en un terror absoluto. Miraban a Simón con suma desesperación, suplicando y llorando por ayuda. En lo más profundo de sus corazones, ya se habían rendido ante el poder abrumador de El Rey del Final. Sin embargo, aún albergaban una leve esperanza: Simón. Él en realidad era el más fuerte entre ellos.
Simón había derrotado a cinco del nivel sagrado de un solo golpe, soportando el aterrador ametrallamiento de Nicasio y neutralizando así los efectos