Una fuerza increíblemente poderosa descendió de las nubes grises giratorias, cubriendo por completo toda Mil Islas.
Esta fuerza comenzó gradualmente a jalar los cuerpos de todos, cada persona sintió como si su cuerpo estuviera a punto de ser desgarrado y su alma a punto de abandonar en ese momento su cuerpo.
Todos se llenaron de un miedo indescriptible y empezaron a gritar ferozmente a todo pulmón, desahogando el terror que sentían en su interior.
Los practicantes espirituales, aunque aterroriza