Xaviel, al escuchar todo esto, se puso inmediatamente serio.
Simón claramente lo menospreciaba.
En el rostro de Xiomara se vislumbraba un significado intrigante mientras sonreía mirando fijamente a Simón.
En ese momento, de repente, una gran llama de energía espiritual se encendió en el cuerpo de Xaviel, y apareció de repente una lanza de energía espiritual en su mano, irradiando una poderosa aura.
La fuerte presión espiritual se extendió por toda la oficina, apuntando directamente hacia Sim