—¡Buscas la muerte!
De repente, Jorath levantó su bastón y lo apuntó hacia Simón. Al instante, de la punta del bastón salió un rayo de luz intenso. Simón sostuvo la hoja del rayo de forma horizontal, bloqueándola frente a su pecho. El rayo impactó contra el bastón, y en tan solo dos segundos, lo destruyó por completo, convirtiéndolo en miles de fragmentos.
Sin otra opción, Simón tuvo que usar ambas manos para recibir el impacto. Cuando el rayo tocó los guantes luminosos, estos absorbieron de inm