Esa energía oscura que emanaba de Varek no parecía en lo absoluto compatible con las radiaciones de energía espiritual blanca y dorada que lo rodeaban. Eran como dos energías completamente diferentes y, sin embargo, ahora se encontraban coexistiendo en el cuerpo de una sola persona realmente extraordinaria. De repente, una idea atravesó la mente de Simón.
En un abrir y cerrar de ojos, Simón comprendió la situación. Varek no era una persona íntegra; de hecho, era claro que, mientras cultivaba su