Liam y Evelyn terminaron su charla, y aunque la tensión seguía presente, Evelyn pensó que había una posibilidad de reconciliación entre su hijo y Aiden y decidió no hacer mal tercio, avisó que se regresaba a la ciudad, pero Fiore tenía otros planes.
—¡Abuela, no te vayas todavía! —exclamó la niña, corriendo hacia Evelyn y abrazándola—. Quédate a comer con nosotros.
Liam, viendo la oportunidad de aliviar un poco la tensión, intervino.
—Sí, mamá, quédate. De hecho, estaba pensando en invitar a to