Paso las siguientes horas viendo en maratón todos los programas que me he perdido desde que me llevaron de mi hogar. Es algo pequeño que Luca hace, pero estaría mintiendo si dijera que no lo aprecio muchísimo. Mis ojos no se mueven del televisor excepto cuando tengo que ir al baño a aliviarme, pero aparte de eso, estoy pegada a la cosa.
Hay un golpe en mi puerta durante algún tiempo, pero no me doy cuenta hasta que la puerta se abre y veo a alguien desde mi visión periférica entrar. No me moles