~ BIANCA ~
Al día siguiente, fui a la sede de Bellucci de nuevo.
No porque estuviera fingiendo normalidad. Porque la normalidad había terminado en el momento en que mi nombre se volvió titular junto con la palabra "secuestro".
Y sí porque habíamos acordado: nada de mensajes, nada de llamadas, nada de audio dramático. Personalmente.
Renata no era solo una mujer vengativa, era una mujer inteligente. Entendía cómo una pieza pequeña puede volverse una avalancha si sabes en qué ladera empujar. Y