Mientras caminábamos de vuelta al festival, un silencio cómodo se había instalado entre nosotros. Las revelaciones sobre el pasado de Christian con Francesca aún pesaban en mis pensamientos, pero, de alguna manera, sentí que realmente se había abierto conmigo, mostrando una vulnerabilidad que raramente permitía que alguien viera.
La plaza central del pueblo estaba aún más animada ahora, iluminada por cientos de linternas coloridas colgadas entre los edificios centenarios. Una banda local tocaba