~ RENATA ~
Apreté su mano con cuidado, como si estuviera protegiendo.
Como si acabara de decir algo doloroso solo por amor.
Y esperé que la verdad hiciera el resto sola.
Bella miró su propia porción de pizza como si la pizza se hubiera vuelto más pesada.
—Pero ella me quiere —insistió Bella, como quien trata de sostener una certeza.
Sonreí, maternal, y ahí fue cuando hice lo más peligroso: estuve de acuerdo antes de torcer.
—Creo que sí te quiere. —Pasé el pulgar por su mano, un cariño—.